¿A qué nos referimos cuando hablamos de team building? Hay muchísimas actividades que se pueden hacer cuando se trata de reforzar el espíritu de equipo de una empresa, pero esta vez en James Brand nos han organizado una tarde llena de sorpresas… Las cuales nos han dejado agujetas y muchísimas risas que celebrar.

 

Para una agencia creativa como la nuestra, el tiempo que podemos dedicar a jugar es fundamental: John Cleese dijo “Si quieres trabajadores creativos, dales tiempo para jugar” y no podía tener más razón. 

 

Para que la creatividad fluya, ¿qué hay mejor que una pizca de sana competitividad entre compañeros de trabajo?, junto a unos cuantos esquís múltiples, kayacs, paddle surf en grupo, muchos remos y el espíritu de “Supervivientes” que se apoderó de nosotros.

 

No hemos juntado palabras al azar, os lo aseguramos: hemos vivido todo, muy intensamente, en el Canal Olímpic de Castelldefels, donde organizan todo tipo de actividades de team building, para reforzar la comunicación, la capacidad de resolver problemas y adaptarse, la habilidad de confiar en los otros y, sobre todo para estimular el instinto de supervivencia. 

 

Nos gustaría decir que este team building ha mejorado también nuestro espíritu deportivo, pero la verdad es que aún estamos debatiendo sobre quien ha ganado “de verdad”: el equipo Súper 8 o el equipo Pomadetes (nombre inspirado en la típica bebida de las fiestas patronales de Menorca, no en las pomadas para tratar los hematomas, lo juramos). 

De hecho, hemos descubierto las facetas competitivas de muchos de nuestros compañeros, también de los que no parecían tan competitivos y ha sido la ocasión ideal para reírse a carcajada limpia, de las reacciones espontáneas y de las caras de todos ante los desafíos que hemos afrontado en las cuatro pruebas.

 

La guinda del pastel fue cuando descubrimos que teníamos un fotógrafo que nos seguía paso a paso, para hacernos fotos en todo momento. También cuando estábamos sudando con el remo en mano o con los pies atascados en los esquís múltiples… Sí, exactamente tal como podéis ver en las fotos que hemos publicado también en nuestras redes sociales, ¡ver para creer!

 

Salir de la zona de confort no es fácil, pero es verdad que muy pocas cosas pasan quedándose allí dentro. Albert Einstein lo dijo: “Si quieres obtener resultados distintos, no hagas siempre lo mismo”.

Seguro que uno no se ríe tanto como cuando va remando encima de una embarcación “construida” con cuerdas, madera y cubos de plástico (las comillas son obligatorias, por qué no podemos decir con seguridad lo que hicimos para que esas cosas aguantaran en el agua mientras unos estaban encima y otros las empujaban por detrás, nadando…).

 

No es tan fácil encontrar actividades de team building que encajen con todos los miembros de un equipo de trabajo: hay quien no quiere ensuciarse, quien no quiere mojarse, quien sabe que no tiene equilibrio… Pero, cuando llega el momento, lo único verdaderamente importante es saber que, a pesar de ser torpes o de no ser capaz de hacer algo, lo bueno del trabajo en equipo es que siempre tienes a alguien a tu lado.

 

Y, ¿qué mejor manera de celebrar la llegada del verano (¡y el estar cerca de las vacaciones!) que una fiesta con estilo ochentero en nuestra oficina de Passeig de Gràcia, en la casa Amatller,  al lado de la Casa Batlló? Lo sabemos, es insuperable: las fotos no hacen hacer justicia de lo bien que nos lo pasamos.

 

Entre purpurina, colores flúor, cocktails y una brutal comida japonesa preparada en vivo por un Chef japonés solo para nosotros. Nos olvidamos del cansancio de las pruebas del team building y los brazos de mantequilla después del remo, para darlo todo bailando y cantando en una pedazo de fiesta ochentera con dresscode incluido: ¡hemos venido a jugar, bailar y nada habría podido distraernos de una tarea tan importante!