¿Cómo podríamos explicar qué es el branding? 

No se trata algo sencillo, pero a ver… Tampoco es imposible.

El branding es el fruto de todo el trabajo y el esfuerzo que caracterizan el proceso de creación y construcción de una marca. Es un poco como cuando se monta un mueble de Ikea: si se siguen las instrucciones (sin perder ningún tornillo) el resultado será lo que esperábamos. Si perdemos u omitimos algún paso durante el proceso, es muy probable que nuestro mueble no se mantenga en pie. 

Lo mismo ocurre cuando se construye una marca: hay unas estrategias a seguir, unas fases imprescindibles que hay que pasar y muchas variables a tener en cuenta.

Y aquí estamos para aclararos qué es el branding, el rol del branding en una empresa y la definición de marca en marketing, ¡vamos a ello! 

Desde James Brand, nuestra agencia de branding en Barcelona con más de 10 años de experiencia, queremos ayudaros a tener bien claro cuándo el branding puede ayudar vuestra marca y por qué es tan necesario trabajarlo para lograr objetivos que os puedan parecer inalcanzables.

¿Para qué sirve una marca?

Una marca sirve para identificar el producto (o el servicio) que se está ofreciendo: esencialmente se trata de todos esos rasgos distintivos que permiten que, tanto los clientes habituales como los potenciales, lo reconozcan. Al fin de cuentas, la marca no es más que la idealización del producto o del servicio, una idea que se hace un espacio en la mente del consumidor, de modo que se vincule a unos atributos peculiares, con sensaciones, emociones y deseos.

¿Cuántas habéis asociado, de manera espontánea, unas sensaciones, unas ideas y unas expectativas a alguna marca? O, mejor aún, ¿cuántas veces habéis juzgado una marca por lo que habíais leído, oído o visto sobre ella sin conocerla? 

Esto es branding.

Los elementos esenciales de una marca

Para que una marca se pueda definir así, se necesitan unos cuantos elementos fundamentales que permitan reconocerla como tal:

  • El nombre

El primer elemento es el nombre: muchas veces el nombre se escoge sin meditarlo ni darle la debida importancia y, al final, se trata de uno de los elementos más importantes y que más marcará toda la vida de la marca. Se merece más responsabilidad, ¿no? El nombre tiene que estar relacionado con la identidad de la empresa, respondiendo bien a diferentes contextos culturales, en caso contrario su funcionamiento se verá afectado.
No es simple encontrar un nombre fácil de pronunciar y de recordar que responda también a todos los otros requisitos de un buen nombre para tu marca, lo reconocemos, pero se trata de algo imprescindible en el camino de la marca hacia el éxito. 

  • El manual de marca

El segundo elemento que tener en cuenta es el manual de marca, conocido también como manual de identidad corporativa, donde se definen las líneas generales de la imagen de una empresa, producto o servicio, para evitar confusiones al momento de aplicar la marca en diferentes contextos.

  • La línea gráfica

La línea gráfica es el tercer elemento que toma importancia. Es fundamental para conformar la identidad visual de una marca, que se tendrá en cuenta al momento de comunicar la marca en cualquiera de sus canales, para evitar que pierda unidad. La línea gráfica juega un papel esencial en el posicionamiento de la marca, facilitándolo a través del vínculo de la imagen con la empresa.

  • El logotipo

El logotipo, uno de los elementos más conocidos, sirve para poder posicionarse sin necesidad de otros elementos. Seguro que habéis jugado alguna vez a ese famoso juego de reconocer los logotipos de las marcas sin el soporte del nombre de la marca. 

Así de poderoso puede ser un logotipo elaborado con el máximo esmero y análisis.

  • La paleta de colores

El último elemento (pero seguramente no por importancia) es la paleta de colores, elemento clave para la expresividad de la marca. Es un recurso impactante para transmitir no solamente sensaciones, sino también los mismos valores de la marca. No te extrañe saber que, detrás de la elección de la paleta de colores de tu marca, hay mucho trabajo de psicología y teoría del color.


Tu marca es la manera de diferenciarte de la competencia y hacerte reconocer en un mercado siempre más complicado y siempre más competitivo.

¿Qué es el branding?

Como hemos visto, a través de la marca los clientes perciben no solamente el espíritu de la empresa, sino que se transmite calidad y fiabilidad, dos de las razones por las que una persona podría preferir tu marca a cualquier otra. 

El branding sirve para que la experiencia del cliente con tu marca se convierta en un viaje emocional que quiera repetir (¡y compartir con su entorno!). Cada empresa tiene que contar una historia y, sobre todo, tiene que transmitir una emoción al cliente. Entonces entendemos el branding como un elemento necesario para que el poder de la marca sea visto como un diferenciador frente de la competencia. 

En un momento como el actual en el que ser reconocidos y ganar prestigio es fundamental (gracias a las plataformas digitales), saber contar una historia diferente y poderse distinguir no solo gracias a los productos (o a los servicios), sino también gracias a una estrategia de comunicación de marca propia y distinta, es más crucial que nunca.

¿Por qué es importante el branding?

Te estamos explicando todo esto porque creemos que, para tu empresa, ser reconocible y diferenciarte de la competencia es tan relevante como para ti respirar… ¿Cierto?

Generar confianza y posicionar tu marca en el mercado, conectando con tu cliente ideal, llegando a nuevos consumidores y fortaleciendo la conexión emocional con los que ya te han escogido son entre los objetivos más valiosos del branding y unas de las razones para las que es tan considerable por las empresas invertir en hacer branding apropiadamente. 

¿Por qué hacer branding de marca en tu empresa? 

La pregunta es lícita, pero tendrías que plantear de otra forma: ¿quieres que tu marca sobreviva en el mercado actual, con los consumidores cada vez más exigentes que, gracias a las redes sociales, podrían destruir en unas horas todo el trabajo que has hecho para conseguir prestigio? 

Por este motivo, es imprescindible fortalecer la marca con un buen branding, que permita no solamente desplegar las alas y volar en el gran cielo del mercado, sino también poder defenderse de la competencia y saber “atacar” como la situación lo requiera.

Detrás de muchas de las fórmulas para el éxito de una marca hay muchas, muchísimas horas de análisis, estrategia, diseño y, obviamente, mucho marketing.

Aparte de bonitas apariencias, tu marca tiene que tener ese “je ne sais quoi” que la haga apetecible, yendo un poco más allá de un logo bonito y de unas fotos guays compartidas en las redes: ser conscientes de la identidad de marca es el primer paso para llegar a obtener los objetivos deseados, gracias al branding, hecho como corresponde.

 

Y, modestamente, en James Brand sí que sabemos como se hace.

 

¿No te lo crees? ¡Ponnos a prueba! Nos chiflan los retos:)